domingo, 4 de mayo de 2008

PASEO NOCTURNO

Aveces pertenesco a la brisa nocturna y otras a aquellas sombras que seductoras y misteriosas llenan pesadillas, pasiones y noches. Odio la luz humana, aquella luz artificial, fria y practica. Amo, en cambio, la oscuridad y su solemnidad, su totalidad y la maravillosa forma en que me predispone a pensar, anhelar y soñar. Salgo a caminar vestido de oscuridad, quiero entrar en ella, fundirme acechar por un instante a todos los seres que, como yo, nacen, crecen, viven, deciden y mueren dia a dia en este mundo.

Los observo y en ellos me observo a mi mismo y trato en vano de alcanzar la clave de la naturaleza humana, de mi propia naturaleza. Deseo comprender, pues no me vasta con saber, la verdad de nuestra complejidad y de la misteriosa forma en que por ocasiones nos comportamos. Quiero entender porque aveces somos tan predecibles y otras somos los seres mas ilogicos e irracionales; quiero entender como funciona cada engrane de la misteriosa maquina interna que en cada uno de nosotros inclina la balanza del bien y del mal.

Vuelvo mis ojos al cielo y me pierdo en un conjunto de estrellas, siento entonces la nobleza y la belleza... Mas al colocar mi mirada, oculto desde las sombras, en mi mundo me invade la emocion predadora y casi bestial que en ocasiones se ha apoderado de mi... colera, ira, furia; reconosco esas emociones y sin embargo permanesco lucido mientras observo a un tipo que, de mala manera, rechaza a un pequeño que le pide una moneda para luego entrar sin descaro a una licoreria y comprar un whisky del mas caro. Me indigno pues no entiendo a ese hombre que ahora se marcha en auto con su novia, ni a muchos otros... y no entiendo mi especie ni mi mundo.

Me acerco al niño y le entrego una moneda, la que el tipo le nego, sigo entonces caminando mientras la noche me pregunta una y otra vez si algun dia lograre al fin comprenderme y entenderme yo. La verdad, no lo se. Pero hasta entonces siempre tendre la oscuridad y la noche, y la sensacion única de que son mias y de que yo soy como su hijo... no hay duda de algo: Somos una raza que vive en las sombras.

1 comentario:

Víctor Flores Lazo dijo...

Buen texto, muy bueno.

Ánimos, sigue así. Me ha gustado.

Sobre lo último, también creo que es cierto. Y encima cito a Martin Luther King: "No me molesta la actitud de la gente mala, me molesta la indiferencia de la gente buena" Parte del discurso denominado "Cheque en blanco" donde fue asesinado lamentablemente, por gente que vive en las sombras, como nosotros.

Saludos, Campana.