domingo, 3 de agosto de 2008

DIVAGANDO EN MI INTERIOR

Tendría que destruir el espejo de tu presencia infame y dolorosa, de mi alma perdida y tristemente alegre, romper el aullido de mi asesino interior, romper conmigo mismo y bloquear toda razón.

Y canto la tonada el vencedor pero lo hago sin ninguna emoción. Canto la tristesa de mi interior mientras dejo gota a gota derramarse toda sensacion manchando de paso el color de aquel mundo pasado y olvidado que tal vez alguna vez fue mejor.

No quiero pero debo y no debo pero hecho está. Ya no pienso en el dolor ni en la sangre ni en aquel temor, tampoco pienso en aquel lejano sillón en el que mi alma, por un segundo, pereció.

Quiero miedo, terror, rencor, quiero odio y destrucción pero en cambio busco amor. Pero es el amor quien me encuentra para evadirme y brindarme otra ilusión mientras se resbala hacia el exterior.

Perdido me siento, y sin ganas sino de ser aquel ser que una vez soné, pues una pesadilla no fue aunque era de mas aterrador. Era yo.

2 comentarios:

Víctor Flores Lazo dijo...

de regreso.

buen texto ah! siempre tu con esa melancolia tan fascinante.

nos vemos en morfo 2.

iDoccs dijo...

Claaaro compare!!! jeje

En cierto modo se puede decir que aqui deposito esa parte de mi ser... me sirve de catarsis ya que no siempre puedo ser esto que tu vez aqui allá afuera en el mundo tangible.

Un abrazo Vit.