martes, 30 de diciembre de 2008

MUJERES... MUJERES...

Conversando hace poco con un conocido entre en conciencia de un hecho que, aunque no me era extraño, no había sido capas de identificar antes.
Lo que paso es que por primera vez alguien me dijo que realmente se notaba que las mujeres tuvieron y tienen un papel preponderante en mi vida. Un lugar especial para bien o para mal.
Es verdad, las mujeres siempre han ocupado papeles que de una u otra manera se convertían en variables de efecto exponencial o necesaria e incluso única constante en la ecuación de un momento de mi vida. Han sido paz, amor, frialdad, amistad, pasión, ternura, antipatia o frustracion a niveles entrañables cuando miro en el tiempo hacia atrás.
Nunca han estado ausentes, creo yo, excepto en aquella etapa pre-púber en la cual las veía como bichos extraños. Aunque en realidad nunca estuvieron ausentes pues ahí siempre estuvo al mujer mas importante: Mi madre.
En fin, ahora que me pongo a pensar llegan a mi mente tantas mujeres que a su manera y desde su lugar impactaron en mi vida como un asteroide, fueron la paz después de la tormenta o el refugio ante ella.
Las extraño. Aunque las o la tenga aún. O quizás no.
Extraño una mujer que me dio una media luna en una cabina de internet y que al salir no sabía disimular su éxtasis y me obligaba a disimular el mío. Extraño a aquella otra con la cual dormí casi un verano entero, la misma por la cual pase uno de los mayores roches de mi vida. Extraño a aquella, encarnación del estrés clínico, que se calmaba con uno de mis masajes únicamente. A aquella otra que me dijo q no le gustaba que la toquen mientras cerraba los ojos y cambiaba de opinión - Adivinen - con mi masaje. Extraño otra a la que vi mas desnuda de lo que un amigo debía ver y la que me vio como solo una pareja debería verme. Extraño a la que una vez me pidió que la ayude con su brasier. A la sufrida incorregible que tenia que abofetear con un poco de realidad para hacerla progresar. A otra que se paso madrugadas enteras conversando conmigo. A la que, traviesa y seductora, no podía - Me estaba así mismo prohibido implícitamente- decirle que no. A la que tomaba la iniciativa. A la que nunca la tomó. A la que tan solo lloró. Extraño la que trataba de seducirme y nunca lo logró. A la del encaje blanco en la ropa interior. A la que me abrazó. A la que abofeteó mi inconciencia con perdón. A la que, amiga, supo darme a cada cosa una explicación. A la que me hizo permanecer despierto solo porque era la fiesta en la que no debíamos dormir, aunque la fiesta hubiese terminado y estuviésemos en el sillón de su sala esperando ver el sol salir. A la compañera de noches sentados en una escalera. A la del beso en un bus. A la ladrona de besos. A la femme fatal. A la comehombres que no me comió. A la amiga tierna que mas de una vez me salvó. Incluso extraño a las secuestradoras libidinosas de aquel deportivo rojo que tantas noches de intranquilidad me dio. Extraño a la amiga ahora madre - Espero mi nombramiento de tío XD-. A la china. A la loca. A la flaquita. A la gordita. A la que supo ser el remplazo de mi hermana. A la que supo ser amante. A la que supo ser amiga. A la que aun lo es. A la que no. A la que protegí como un león.
En fin.
A pesar de todo el embrollo anterior. Recuerdo a cada una. Amigas, novias, "manitas", etc.
Cada una fue especial. Y pues no es de menos pues creo que cada mujer es especial. Son el ser mas fascinante y adorable que hizo Dios.
Mujeres... Mujeres...
Gracias porque me han ayudado a ser yo.

2 comentarios:

Maria Vanessa dijo...

Las mujeres?
Las mujeres lo somos todo y lo somos nada a la vez.

Pero igual, no podrian vivir sin nosotras =) y ya porque no, nosotras sin uds!

Besos!

iDoccs dijo...

¿El mundo sin mujeres?... ¿Que miedo, no?

Son lo mas fantástico...